Cuando por una patología las gafas normales ya no bastan, las ayudas de baja visión permiten aprovechar al máximo lo que sí se ve, para seguir haciendo tu vida.

Hay pérdidas de visión que las gafas de siempre ya no corrigen, por enfermedades como la degeneración macular, el glaucoma avanzado o la retinopatía diabética. En esos casos no se trata de curar, eso es cosa del oftalmólogo, sino de exprimir al máximo el resto de visión que queda para leer, ver la tele, cocinar o salir a la calle con más seguridad. Eso es la baja visión.
Son herramientas y adaptaciones pensadas para sacar el máximo partido a la visión que se conserva:
Si la luz te molesta mucho, los filtros selectivos ayudan a ver más cómodo y con más contraste, tanto en la calle como en interiores. Los adaptamos a tu caso concreto.
Hacemos una valoración del resto de visión y de lo que necesitas en tu día a día, y probamos contigo las ayudas hasta dar con las que de verdad te sirven. Es un trabajo de acompañamiento, con paciencia.
La baja visión complementa al tratamiento del oftalmólogo, no lo sustituye. En Albarracín, en la Avenida Ana de Viya, te acompañamos para recuperar autonomía, con el trato de siempre.
No. La enfermedad la trata el oftalmólogo. Las ayudas de baja visión sirven para aprovechar al máximo la visión que queda y ganar autonomía en el día a día.
Para personas con pérdida importante de visión por patologías como la DMAE, el glaucoma o la retinopatía diabética, a las que las gafas normales ya no ayudan lo suficiente.
Si tienes informes de tu oftalmólogo, tráelos. Nos ayudan a entender tu caso y a proponerte las ayudas más adecuadas.
Pide una valoración de baja visión sin compromiso.
Pedir cita