Ver bien no es solo tener la graduación correcta. Es que los dos ojos trabajen juntos y enfoquen sin esfuerzo. Cuando eso falla, aparece fatiga aunque la vista sea perfecta.

Hay personas, y muchos niños, que ven bien en la prueba de siempre y aun así se cansan al leer, se saltan renglones o pierden la concentración. En esos casos el problema no está en la graduación, sino en cómo trabajan los ojos. La terapia visual es un entrenamiento personalizado para mejorar precisamente eso.
Es un programa de ejercicios diseñado para mejorar habilidades visuales que a veces no se desarrollan bien: el enfoque, la coordinación entre los dos ojos y el seguimiento de la mirada al leer. No sustituye a las gafas cuando hacen falta, las complementa.
Puede tener sentido valorarla si:
Empezamos siempre por una valoración para ver qué habilidades conviene trabajar. Si la terapia encaja, diseñamos un plan de ejercicios adaptado a la persona y hacemos un seguimiento cercano de la evolución, con revisiones periódicas.
Somos una óptica independiente con optometristas colegiados y más de 50 años de historia en la Avenida Ana de Viya. Valoramos cada caso con honestidad: si la terapia visual puede ayudar, te lo decimos, y si no es lo tuyo, también.
No. Si hay una graduación que corregir, las gafas o lentillas siguen siendo necesarias. La terapia trabaja cómo funcionan los ojos, que es otra cosa distinta y complementaria.
No, aunque en niños es muy frecuente por su relación con la lectura y el cole. También ayuda a adultos con fatiga visual o molestias que no se explican solo por la graduación.
Lo mejor es una valoración. Si ves bien pero te cansas o te cuesta concentrarte al leer, merece la pena comprobarlo.
Empieza por una valoración visual.
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